Tres deseos después de morir

Se cuenta que un rey, al estar en el lecho de su muerte reunió a sus generales y les pidió tres deseos para que se hicieran cumplir después de su muerte. El primero, era que su ataúd fuera llevado en hombros por los mejores médicos, así dar a conocer que ellos no tienen el poder de curar la muerte.

El segundo era que todos los tesoros que él tenía, por sus conquistas, fueran esparcidos por el camino hasta su tumba dando a conocer que todos los bienes conquistados en la tierra, aquí se quedan y nada nos llevamos.

Y el tercero fue que sus manos quedaran fuera del ataúd y a la vista de todos, para dar a conocer a las personas que venimos a este mundo con las manos vacías y así mismo nos vamos cuando morimos.

Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Marcos 8:36

No te afanes tanto en hacer bienes y riquezas en este mundo, porque después de todo, nada de eso te servirá después de la muerte.

Tampoco significa que no debas anhelar y buscar la superación personal y familiar. Lo importante es que pongas en orden tus prioridades. Jesús dijo en una ocasión: “busca primero el reino de Dios y su justicia, todo lo demás vendrá como añadidura”.

Asegúrate de estar en paz con Dios y sus principios, eso es lo primero, luego deja que él se encargue de tus necesidades y te guíe en el camino que debes seguir para alcanzar tus metas y sueños. Si él cuida de las aves no dudes que también cuidará de ti y tu familia.

Muchas personas se alejan de Dios porque están tan ocupados en su trabajo o negocios que no tienen tiempo para buscarle. Eso es hacer las cosas al revés, buscamos las añadiduras primero y dejamos para después las cosas de Dios.

Hoy es un buen día para que pongas en orden tus prioridades, no te afanes en las cosas de esta vida, porque son temporales. Busca primero las de arriba, porque esas son eternas.

Por Huellas Divinas

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