Empujar o tirar

Charles Allen habla de una lección que aprendió de un pescador. El hombre acababa de pescar algunos cangrejos y los había puesto en una caja.

-¿Y las deja en una caja abierta? –preguntó Charles-. ¿No se le escapara?

-No –respondió el hombre.

-Pero mire cómo se esfuerzan por ser libres.

El pescador sacudió la cabeza y sonrió.

-Hace mucho tiempo aprendí que cuando en un cubo hay al menos dos cangrejos, mientras uno intenta trepar al borde, el otro tira de él hacia abajo.

Hay mucha gente que tiene una manera de ver las cosas muy parecida a la del cangrejo. Cuando alguien sale para contar una historia en la iglesia o tocar una música especial, los cangrejos son muy críticos: «Se ha equivocado. Yo podía haberlo hecho mucho mejor».

Cuando otra persona saca buenas notas en clase, los cangrejos, secretamente, esperan que falle en el siguiente examen. Haz que un cangrejo escuche un comentario amable sobre otra persona y le faltará tiempo para buscar algún reproche.

Los cangrejos siempre se están comparando con los demás. Quienquiera que empiece a subir es visto como una amenaza y los cangrejos solo son felices si pueden tirar de esa persona y arrojarla al fondo.

La única esperanza para los que son como cangrejos es olvidarse de sí mismo y buscar la posibilidad de dar a los demás un empujoncito o un poco de ánimo. Cuando eso suceda, no solo se sentirán mejor los demás, ellos también.

Por eso, anímense y fortalézcanse unos a otros, tal como ya lo están haciendo. 1 Tesalonicenses 5:11.

Tomado de: ”El Viaje Increíble” (Renee Coffee)

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