El elefante y la pequeña cuerda

Un hombre que paseaba en un zoológico se detuvo a mirar el recinto donde estaban los elefantes. Algo le llamó inmediatamente la atención; notó que los elefantes estaban atados a una cuerda pequeña y delgada en una de sus patas traseras. No parecía suficiente para resistir la fuerza del animal.

Sin embargo, ninguno de los elefantes hacía algún esfuerzo para romper aquella cuerda. Simplemente caminaban en círculo a la distancia que les permitía la atadura.

El hombre se acercó a uno de los encargados del lugar y le preguntó la razón por la cual usaban aquellas cuerdas tan débiles para esos animales enormes y fuertes.

El cuidador le contó que esos elefantes estaban allí desde muy tiernos y que intentaron en más de una ocasión liberarse, pero eran demasiado pequeños y débiles, cuando lo hicieron, que la cuerda era suficiente para retenerlos. Así, llegaron a creer que era imposible liberarse.

Crecieron y se hicieron fuertes, pero no volvieron a intentarlo, pues estaban seguros de que no podrían romper aquella cuerda.

Al igual que esos elefantes, hay personas que viven atadas al pecado, a los vicios, al miedo, al dolor, al resentimiento o cualquier otra cosa que les impide ser libres y felices.

Quizás lo han intentado en más de una ocasión, pero no lograron liberarse. Llegaron a creer que eran demasiado débiles para vencer y se han resignado a vivir atados al problema.

¿Tienes ataduras en tu vida que crees que no puedes romper? La enseñanza en este relato es que no debes darte por vencido.

…porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; …proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros Isaías 61:1

Jesucristo vino a este mundo para proclamar libertad a los cautivos, con su muerte y resurrección venció a la maldad y ahora te ofrece libertad y vida abundante.

Busca a Dios cada día y pídele la fuerza y voluntad necesaria para vencer tus dificultades. Y recuerda nunca dejes de intentarlo; pronto verás que con el poder y la fuerza de la fe todas tus ataduras serán rotas.

Por Huellas Divinas

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